El conselleiro de Sanidade avanza en la Real Sociedad Económica que el nuevo Centro de Protonterapia de Galicia ofrecerá tratamientos a partir del último trimestre de 2026
El conselleiro de Sanidade de la Xunta de Galicia, Antonio Gómez Caamaño, y el jefe del Servicio de Oncología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), Rafael López López, compartieron mesa de debate esta tarde en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de la Ciudad de Santiago (RSEAPS).
En su intervención, el titular de Sanidade quiso destacar que “Galicia será la primera comunidad en contar con un Centro de Prontoterapia de carácter público, una infraestructura sanitaria que, junto con el Centro de Producción de Terapias Avanzadas en Car-T, situará a la comunidad gallega como referente estatal en lo que se refiere a los tratamientos del cáncer”.
“Estamos ante un cambio de paradigma en el tratamiento oncológico”, siguió Gómez Caamaño, que añadió que estos avances “ofrecerán más oportunidades de curación y una mejor calidad de vida a los pacientes”. Así, el conselleiro apuntó que “el Centro de Protonterapia de Galicia estará preparado para atender a una media de 250 pacientes por año y sala, y está previsto que comience a ofrecer tratamientos en el último trimestre del año 2026”.

Superar el estigma del cáncer y aumentar las inversiones
Por su parte, Rafael López recordó que el cáncer es la enfermedad más relevante en el mundo occidental, tanto por su impacto médico, como social y económico. “Uno de los motivos por los que no le hacemos frente”, afirmó, “es por el miedo y pánico que nos produce, no sólo por el estigma de sufrimiento y muerte que todavía conservamos como sociedad, sino también por la magnitud del problema en cuanto a números, al ser la enfermedad que más muertes produce, lo que genera una parálisis en la sociedad y en los políticos, sobre todo en los países del sur”.

El jefe de Oncología del CHUS cree que “en una posición contraria a eso y haciendo frente al cáncer está la sociedad americana, con la iniciativa de medicina de precisión de Biden y Obama en 2015, y la Unión Europea con el Plan Europeo del Cáncer del año 2022”.
En definitiva, según el doctor López, para hacer frente al cáncer “es necesario aumentar las inversiones en investigación, en prevención, en diagnóstico precoz, en diagnóstico, en tratamiento y en todas las medidas necesarias para reintegrar al paciente en las mejores condiciones, si es posible, o sino, en cuidados paliativos”. “Cuando hablo de inversiones”, matizó, “no sólo hablo de dinero, sino de cambios de modelos organizativos y planificación a medio y largo plazo”.
Cirugía, robótica y terapias menos agresivas
En cuanto a los principales avances en la lucha contra el cáncer, destacó los quirúrgicos, “con cirugías menos agresivas”, los referentes a la robótica, “lo que permite recuperaciones y agresiones menores”, y los de radioterapia. Sobre ese último aspecto, subrayó la protonterapia, que “será sin duda una parte importante de la radioterapia del futuro”. Y sobre los tratamientos sistémicos, “que pasan por un buen diagnóstico”, está convencido de que la biopsia líquida será una herramienta fundamental e imprescindible, así como todos los desarrollos farmacológicos”.

“Estos”, concluyó, “incluirán nuevas formas y más inteligentes de administrar quimioterapias, como ya están siendo los anticuerpos conjugados, al tiempo que se seguirá avanzando en la medicina de precisión, con los tratamientos dirigidos”. “Posiblemente, al final el mayor reto va a ser cómo convertir el cuerpo humano en un arma contra el propio cáncer y ya se está logrando parcialmente con la inmunoterapia (nos esperan nuevos desarrollos en ese campo con los anti PDL-1 y los Car-T), aunque también vienen otros planteamientos, porque creo que el futuro pasará por conseguir potenciar y reparar los mecanismos del DNA, evitando que esos errores que suceden continuamente, puedan avanzar”.
La mesa de debate sobre protonterapia, que condujo el presidente de la Real Sociedad Económica compostelana, Francisco Loimil Garrido, forma parte del programa para 2025 del ciclo “Compostela 2023-2027. Presente y futuro”, organizado por la RSEAPS.



