El director del Museo Diocesano Catedralicio de Lugo disertó en la Real Sociedad de Santiago sobre el polímata de Muros, que fue el impulsor del traslado de Rosalía de Castro al Panteón de Gallegos Ilustres
“Joaquín Díaz de Rábago fue uno de los economistas y sociólogos más importantes de la historia de Galicia y fue muy valorado, tanto en España, como en otros países europeos como Francia o Inglaterra”. Marcos Gerardo Calles Lombao, director del Museo Diocesano Catedralicio de Lugo, glosó en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de la Ciudad de Santiago (RSEAPS), la figura del polímata de Muros, “cuyo genio literario sobresalió en distintas materias”, afirmó, “siendo la tierra y el mar, aspectos centrales en la historia de Galicia, el centro de sus aclamadas propuestas, con obras como El crédito agrícola -su trabajo más reconocido- o La industria de la pesca en Galicia, antesala de una extensa y aclamada producción”.

Calles Lombao, cuya disertación partió de un cuadro de José María Fenollera que retrata a Díaz de Rábago y que forma parte del patrimonio pictórico de la Real Sociedad compostelana, subrayó que el economista y sociólogo, que “vivió entre 1837 y 1898, coincidió temporalmente durante el último cuarto de siglo con insignes personajes como Eugenio Montero Ríos, Alfredo Brañas, Juan Barcia Caballero, Salvador Cabeza León, Ramiro Rueda Neira o Rosalía de Castro; siendo él el impulsor del traslado del cuerpo de esta última al Panteón de Gallegos Ilustres”.
“La Real Sociedad Económica de Amigos del País, institución que presidió Díaz de Rábago”, señaló también Calles Lombao, “ha puesto a lo largo de la historia un especial celo en agradecer la inolvidable aportación de Díaz de Rábago, incluyendo entre ella importantes estudios sobre esa secular Sociedad fundada durante el último cuarto del siglo XVIII”.
El director del Museo Diocesano Catedralicio de Lugo recordó además la huella que el recuerdo de Díaz de Rábago ha dejado en nuestra sociedad. “Desde el retrato de José María Fenollera que centra nuestro estudio”, afirmó, “se expone cómo este eminente economista es recordado en lugares como la Facultad de Geografía e Historia de la USC con un hermoso vítor; en la Facultad de Derecho de la misma Universidad con un retrato muy similar al original de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago; en A Pobra do Caramiñal, en donde tiene una calle dedicada a él y se conserva un cuadro en su casa, también obra de José María Fenollera, donde Díaz de Rábago apoya su mano derecha sobre su trabajo más reconocido: El crédito agrícola”.

En cuanto al retrato de Fenollera de la RSEAPS, señaló que “sobresale dentro de la colección de óleos del último cuarto del siglo XIX que atesora esa Sociedad”, al tiempo que mostró de forma inédita la vinculación entre esa obra y la publicación por parte de la Real Sociedad de las Obras completas de Díaz de Rábago. “El fallecimiento del insigne economista y sociólogo sucede el 29 de julio de 1898 y el retrato centro de análisis está fechado en 1899, presentando en esta investigación el documento en el que se inspiró José María Fenollera para realizar este aclamado óleo”, señaló Calles Lombao.
“El magisterio de Fenollera para captar la personalidad del ilustre sociólogo, queda patente en una obra que se convierte en el paradigma de los retratos institucionales del pintor valenciano, destacando su destreza representando el rostro, las vestimentas o los distintivos que exponen el rango social de este delegado regio de la Escuela de Artes y Oficios de la ciudad de Santiago de Compostela”, concluyó.
En la mesa de debate, incluida en la programación para 2025 del ciclo “La RSEAPS y sus fondos artísticos”, que esta institución organiza en colaboración con el Grupo de Investigación IACOBUS de la Facultad de Geografía e Historia de la USC, Ramón Yzquierdo Peiró, director del Museo de la Catedral de Santiago, realizó la presentación del ponente, en una mesa que en esta ocasión presidió Santiago Bermejo Díaz de Rábago, directivo de la Real Sociedad Económica compostelana y bisnieto de Joaquín Díaz de Rábago.



