El director de la Fundación Catedral de Santiago afirmó en la RSEAPS que es necesario lograr “la conservación de la espiritualidad y el interés patrimonial que el templo despierta en el mundo entero”
El director de la Fundación Catedral de Santiago, Daniel Lorenzo Santos, protagonizó en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de la Ciudad de Santiago la mesa de debate “El reto de la restauración y conservación del patrimonio”, incluida en la programación de 2025 del ciclo “Compostela 2023-2027. Presente y futuro”, organizado por la RSEAPS.
Lorenzo Santos cree que “restaurar no es una acción aislada, sino un proceso que comienza con la redacción del proyecto, continúa con la ejecución de la obra, y se prolonga con los cuidados que hay que desarrollar desde que se terminan los trabajos”. A ello lo denomina “restauración continuada”, un sistema que llevan a cabo desde la Fundación Catedral de Santiago, afirmó, “gracias a la cooperación de todo un equipo humano cualificado, que además atesora una amplia experiencia”.

El ponente explicó que las principales patologías que padece la Catedral de Santiago “obedecen a la acción combinada del clima, las colonizaciones biológicas, las sales, la humedad por filtraciones y la condensación, el deterioro de los revocos y pinturas murales, las instalaciones…”. Según Lorenzo Santos, “todas ellas están relacionadas entre sí, de ahí la necesidad de abordarlas como un totum”. “Hay que tratar a la vez los problemas propiamente físicos y los derivados de los usos de una catedral de peregrinación que acoge muchedumbres, en aras de la conservación de la espiritualidad y el interés patrimonial que el templo despierta en el mundo entero”.
El director de la Fundación Catedral realizó además un breve recorrido por las principales intervenciones que se han realizado en la seo compostelana en los últimos años. Entre ellas destacó la restauración de las cubiertas, el cimborrio, los paramentos interiores, las bóvedas, los huecos de las naves y la tribuna; de la fachada del Obradoiro con sus torres de la Carraca y de las Campanas, así como de la fachada de la Azabachería; del conjunto del Pórtico Real y su entorno -incluida la Puerta Santa-; de las fachadas este y sur del claustro, con las torres del Tesoro y de la Vela; y del tabernáculo de la Capilla Mayor y del altar de plata. “Una labor de esa envergadura”, subrayó Lorenzo Santos, “sólo ha sido posible mediante la cooperación entre la Fundación Catedral y las Administraciones central, autonómica y local”.

El encargado de presentar al ponente fue Fernando Barros Fornos, ecónomo de la Archidiócesis de Santiago y también secretario de la RSEAPS, en una mesa de debate que encabezó el presidente de esa institución, Francisco Loimil Garrido.



